136 productos
Maridaje de vino y embutidos
Aperitivo y embutidos, un ritual que celebrar
El aperitivo es ese momento sagrado en el que todos se reúnen alrededor de una buena tabla. Los embutidos son los protagonistas: salchichón, terrina, jamón curado, rillettes… Solemos ser generosos, y está muy bien así. Este tipo de bocados, ricos y salados, piden vinos capaces de refrescar la boca y despertar las ganas de seguir picoteando. Olvídate de los vinos demasiado potentes o con mucha madera: la idea es mantener el ritmo y la ligereza. Los vinos naturales, a menudo poco tánicos y muy digestivos, son perfectos para ello. Aportan esa sensación de pureza y energía que nos gusta encontrar cuando la noche se alarga, la risa es fácil y la copa vuelve a llenarse.
Los mejores vinos naturales para acompañar los embutidos
Para equilibrar la riqueza de los embutidos, nada mejor que un tinto ligero con buena acidez. Un Gamay de Beaujolais, un Pineau d’Aunis o un Grolleau del Loira mantendrán la boca fresca y despertarán el paladar. Desde la montaña, una Mondeuse de Saboya también hace maravillas con su toque especiado y su frescura alpina. Y si el ambiente es festivo, un pét’ nat’ blanco o rosado aporta burbujas y chispa. Lo que buscamos son vinos vivos, fáciles de beber, que invitan a compartir y a la convivencia. En resumen, el vino natural como nos gusta: libre, alegre y perfecto con los embutidos.